El Dolor Crónico es un fenómeno multicausal en el que confluyen elementos fisiológicos, genéticos, biológicos, sociales y psicológicos.

El  dolor  se define como una experiencia subjetiva en la que  los factores psicológicos –y concretamente los cognitivo-emocionales– son elementos que deben considerarse cuidadosamente.

El tratamiento del dolor crónico, parte de un diagnóstico clínico de las causas de producción del dolor, a nivel del funcionamiento de las vías nerviosas que intervienen en su producción, y se centra en procedimientos que tienen como finalidad aliviar y mejorar el dolor a través de procedimientos que regularizan los sistemas de transmisión del dolor.

El dolor crónico es un trastorno que a pesar de expresarse a través del cuerpo, con toda la evidencia de las manifestaciones somáticas, parece enviarnos más allá del cuerpo biológico.

La intervención médica tradicional a menudo ignora el significado que el síntoma corpóreo asume dentro del contexto de la persona favoreciendo la evolución de la enfermedad hacia la cronicidad.

Por ello, nuestro objetivo es el de ofrecerles una estrategia terapéutica basada en la interdisciplinariedad entendida como una integración de competencias profesionales diferentes, desde el médico al psicólogo y al fisioterapeuta. Los resultados clínicos declaran de modo evidente la utilidad de un acercamiento integrado y, en este sentido, realmente sistémico, a los trastornos de dolor crónico.

A menudo el cuerpo enfermo queda reducido a “señal natural” y queda expropiado de sentido. Es esta búsqueda de sentido que nos lleva a proponerles un tratamiento multidisciplinar capaz de integrar los múltiples componentes de lo humano: biología, emociones, pensamientos, relaciones con el ambiente y con el mundo; en suma, enfoques capaces de restituir al cuerpo la globalidad de su existir ya que el dolor crónico es un indicador de un malestar que antes que nada hay que entender y que hace referencia no sólo al individuo que es su portador, sino también al contexto al que pertenece de forma que el paciente no quede reducido a un síntoma.

Nuestra propuesta es el enfoque de la complejidad, en donde diferentes niveles del ser humano se interseccionan y complementan con el fin de combatir la escisión a la que el paciente con dolor crónico se encuentra sometido. La interdisciplinariedad y el trabajo en equipo son los elementos de una labor integrada, colaboracionista y complementaria.

 

Desde nuestra óptica, es fundamental el proponer enfoques terapéuticos globales para encontrar así un equilibrio entre la mente y el cuerpo.

Nuestro equipo es consciente que el hecho de informar al paciente, llevarlo a aceptar y comprender el bien fundado de una participación activa en su tratamiento no es tarea fácil y exige un “saber-hacer” particular. La relación con una persona que sufre de dolor crónico puede ser delicada a causa de su “agresividad” inducida por las frustraciones, los fracasos sucesivos, las opiniones divergentes… La relación será siempre facilitada cuando el profesional muestre claramente al paciente que cree en su dolor y empatice con él. La consulta con el paciente no puede concebirse en una atmósfera de urgencia: hay que saber estar disponible para escuchar y crear el clima de confianza indispensable para una relación de calidad.

La confianza del paciente en el diagnóstico que le es presentado y el tratamiento que le será propuesto va a condicionar su adhesión ulterior a la etapa de reeducación.

El sufrimiento cotidiano de la persona que sufre de dolor crónico es una ruptura a varios niveles: a nivel de la vivencia subjetiva de las sensaciones corporales, y por tanto ruptura de las capacidades físicas; a nivel relacional también con las rupturas familiares y de amistad; a nivel social y profesional con el riesgo siempre presente de la marginalización.

Elementos orgánicos, elementos físicos, componentes sensoriales, comportamentales y cognitivos, acontecimientos traumáticos, familiares, sociales, profesionales y culturales: tantas dimensiones a evaluar en cada paciente que sufre de dolor crónico. Y para el paciente, tantas ocasiones de rupturas, de conflictos y, en definitiva, de sufrimiento.

El enfoque interdisciplinar  que proponemos no es solamente la reunión de competencias médicas y psicológicas de horizontes diferentes, ya que el riesgo sería una vez más la reducción al síntoma. Es primero y sobre todo, el hecho de concebir al paciente en su “totalidad” para ayudarlo a restablecer o a reinventar una continuidad que ha sido rota por el proceso doloroso.

La comunicación con el paciente y la comunicación entre profesionales, que desemboca en proposiciones terapéuticas concertadas y orquestadas en el tiempo son elementos centrales de este trabajo interdisciplinar .

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Cartera de servicios

 
  • Inyección epidural con corticoides.
  • Bloqueo facetario lumbar.
  • Bloqueo radicular selectivo o bloqueo transforaminal.
  • Infiltración de puntos gatillo.
  • Iontoforesis.
  • Estimulación eléctrica transcutanea (TENS).
  • Estimulación eléctrica percutanea de nervios perifericos (PENS).
  • Lidocaina intravenosa.
  • Epidurolisis.

  • Epiduroscopia y liberación de adherencias.
  • Técnicas de radiofrecuencia ganglio dorsal, facetas, disco, n. periferico.
  • Neuroestimulación. Implantes de estimulación medular y en nervio periférico.
  • Bomba intratecal de perfusión.
  • Estimulación eléctrica transcraneal.
  • Ozonoterapia periférica.
  • Ozonoterapia intradiscal. Discolisis.
  • Terapias regenerativas: plasma rico en factores de crecimiento.

Enfermedades y problemas tratados

 
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Dolor de la columna vertebral
Dolor de origen neurológico en cuello, hombro y extremidad superior.
  • Hernia discal.
  • Artrosis cervical.
  • Fractura o colapso de cuerpo vertebral cervical.

Dolor de origen musculoesquelético suboccipitales o cervicales.

  • Hipertensión cervical después de accidente (Whiplash).
  • Dolores musculares (Miofasciales): esternocleidomastoideo, trapecio, escalenos…

Dolor de origen neurológico en la lumbalgia.

  • Hernia discal.
  • Fractura / colapso de vértebra lumbar.

Dolor de origen musculoesquelético en la lumbalgia.

  • Artrosis.
  • Espondilosis lumbar.
  • Estenosis de canal.
  • Síndrome de facetas.
  • Contractura recurrente lumbar.
  • Traumatismo agudo.
  • Lumbalgia crónica mecánica.
  • Dolores musculares (Miofasciales): Cuadrado de los lomos, iliopsoas, glúteos, piramidal…
Dolores de las extremidades
Dolor en hombro, brazo y mano.

  • Hombro congelado.
  • Tendiditis de la corredera bicipital.
  • Bursítis subacromial.
  • Desgarro del manguito de los rotadores.
  • Epicondilítis lateral y medial.
  • Tenodinovitis de DeQuervain.
  • Osteoartritis de las manos.
  • Síndrome del túnel carpiano.

Dolor en la cadera y muslo

  • Bursítis isquial y tocantérea.
  • Osteoartritis de la cadera.
  • Síndrome muscular del piramidal.
  • Neuralgia del obturador, del crural y del Femorocutáneo: Meralgia parestésica.
  • Ciática.

Dolor en la rodilla y pie

  • Osteoartritis de la rodilla.
  • Fascitis plantar.
  • Neuralgia interdigital: Metatarsalgia de Morton.
  • Piernas dolorosas y pies móviles.
Coccigodinia
  • Neuropática.
  • Visceral.
  • Mecánica.
  • Mixta.
Dolores relacionados con la pelvis y genitales
  • Neuropatía de pudendo.
  • Dolor testicular.
  • Vulvodinia.
  • Cistitis intersticial.
Dolores de la cabeza y la cara
  • Neuralgia del trigémino y neuralgia occipital.
  • Cefalea de origen cervicogénico (después de traumatismos o por envejecimiento), tensional crónica y migrañosa crónica.
  • Síndrome de disfunción temporomandibular.
  • Osteoartritis de la articulación temporomandibular.
  • Odontalgia: Dolor no relacionado con lesiones.
  • Glosodinia y disestesias orales.
  • Síndrome de boca ardiente.
Dolores con origen en cirugías previas
  • Secuelas de intervención quirúrgica de hernia inguinal.
  • Secuelas de intervención quirúrgica de apendicectomía.
  • Secuelas de intervención quirúrgica de histerectomía.
  • Secuelas de intervención quirúrgica de varices.
  • Secuelas de intervención quirúrgica de columna.
Síndromes generalizados
  • Fibromialgia o dolor miofascial difuso.
  • Neuropatía periférica: Herpes Zóster, diabetes…
  • Amputación: Miembro fantasma.
  • Dolor regional complejo: Distrofia simpático refleja…
  • Accidente vascular cerebral: Dolor talámico y pseudo talámico.
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ESPECIALISTAS